miércoles, 29 de diciembre de 2010

Santiago y el malentendido

El 27 quedamos con Santiago para vernos al día siguiente, pero ya siendo el 28 no me mandaba ningún mensaje para confirmar, por lo que pensé que tal vez estaba muy ocupado y no tenía tiempo, o quizás simplemente no tenía ganas. Cuando ya era casi la una de la madrugada me llega un mensaje “edu, que paso de vos?”

Como que “¿qué paso de vos?”

Así es, el esperaba un mensaje mío y yo esperaba un mensaje suyo, es así que ambos terminamos esperando a que el otro diera la iniciativa, y aún peor, Santi herido por haber pasado su día libre sin salir malinterpreto la situación pensando que yo solo había buscado una noche de sexo y ya no quería saber nada.

Desgracia… no pude hacerle entender, y las cosas terminaron bastante turbias. No contestó a mis últimos mensajes. No me animo a pasar por el restaurante, creo que simplemente volveré a tratar mañana con un mensaje… espero conteste, si no lo hace lo llamaré, espero conteste...

Yo, nuevamente frustrado…


Moraleja: no esperes a que otro de la iniciativa porque luego el único culpable de no haberla dado habrás sido tú.

No hay comentarios:

Publicar un comentario